Proyecto FOLTRA

Ya es primavera...


Ya es primavera...

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Viernes 24 de Diciembre de 2010 18:55

      No es el anuncio de unos grandes almacenes en los que uno y otra pueden encontrar de todo al alcance de sus bolsillos (basta con escoger lo que uno y otra deseen y al bolsillo..., debe ser así porque en ningún sitio he visto que te digan que hay que pagar por lo bolsillado).Además ese anuncio no es correcto, ya que si analizamos lo que dice es que Ya es la Primera Verdad (de Prima y Vera), sin aclarar a qué verdad se refiere, ni tampoco si después de esa Verdad hay otras(segunda, tercera, etc). 

Lo correcto sería decir Ya es Retoño, porque si por Otoño entendemos el crepúsculo de la vida, el renacer de ésta debe ser El Retoño. Bien, pues aunque no ha llegado El Retoño de forma oficial (ya se sabe que para que algo llegue de forma oficial tiene que ser acompañado de un acuse de recibo, o un burofax, más moderno, o de motoristas con casco y sirenas, más clásico) podemos decir que El Retoño ya está aquí, aunque el hombre y la hombra (en ocasiones) del tiempo de TVE se empeñen en anunciar borrascas, hielos y nevadas propias de otra estación. Lo anunciamos ya hace un tiempo, a partir del 6 de diciembre comienza El Retoño, las yemas ya se hinchan en los árboles (y en las panaderías y confiterías, aunque éstas son las yemas de Santa Teresa o de las monjas del convento de Santa Clara por donde paseaba el loro: "El loro de Santa Clara pasea del caño al coro, del coro al caño, del caño al coro..., repetir 100 veces sin parar), y los días se alargan a razón del paso de una gallina cada 24 horas. Esto es muy relativo, aunque real, porque si bien es cierto que los días se alargan como el paso de una gallina ello depende de qué tipo de gallina se trate. La gallina portuguesa, por ejemplo, es de paso largo, mientras que la ponedora blanca es de pasito corto, lo que tiene su lógica porque si la ponedora blanca fuese de paso largo correría el riesgo de que se le fuesen cayendo los huevos entre paso y paso, lo que sería un desastre. Imagínense a una gallina deshuevando por el camino, un espectáculo horrible. Por eso la ponedora blanca es de paso corto, para no deshuevar, y donde ella vive el alargamiento de los días es más corto, o sea que tarda más en llegar El Retoño. Lo de las yemas de Santa Teresa es un misterio que solo se podrá descifrar mediante biología molecular. Hay que analizar esas yemas y ver si proceden del brazo incorrupto de la Santa o bien ella fue dejando sus huellas de forma clara allí por donde predicó entre éxtasis y éxtasis. En este caso serían una reliquia objeto de veneración, bueno en ambos casos en realidad, más que objeto de degustación.

   En estas fechas navideñas, ya con El Retoño sobre nosotros, es más importante que nunca saber hablar inglés a la perfección. Ya lo decíamos el otro día, suma atención a los ingleses ya que no conocen bien su idioma. Recibimos innumerables felicitaciones encabezadas por un Merry Christmas que, evidentemente, no proceden de ingleses, sino de latinos de todas las latitudes que hablan perfectamente el inglés y como muestra de cultura, lo que debe hacer todo el mundo, mostrar su cultura, te felicitan en inglés. Por eso, para que no haya dudas acerca de la procedencia, cuando uno se encuentre frente a un inglés lo primero que debe hacer es preguntarle: Do you speak english?, si te contesta Yes es que no habla inglés. Hay un ejemplo claro y muy ilustrativo acerca de ésto. No lo viví, pero me lo narraron cuando era niño y me quedé asombrado de cómo un inglés, al menos un habitante de la Gran Bretaña, desconoce su idioma. El caso es, según me contaron, que se acercaba un pesquero gallego al muelle de Southampton para descargar y el marinero de proa le pidió al mirón de turno en el muelle que le echara un cabo para amarrar el barco. El mirón miraba, como hacen los mirones, impertérrito (o impertérrimo como algunos también dicen). El marinero no le estaba pidiendo que le echara nada del otro mundo, tan solo un cabo, pero el otro ni caso. El barco se acercaba, aproando el muelle, y por más que el marinero pedía que el otro le echase el cabo, nada, ni caso. Fue entonces cuando el marinero astutamente intuyó que el otro no sabía inglés y por eso no le echaba ni el cabo ni la buenaventura, por lo que con la inteligencia propia de la tierra le espetó secamente: "Do you speak english?", "Yes, yes", contestó el mirón. "Pues echa el cabo coño que nos espetamos contra el muelle". Le había quedado claro, como a todos, que el mirón no tenía ni idea de inglés. De ahí lo importante de preguntar antes de entablar una conversación que nos puede llevar al desconcierto total. Y hablando de desconciertos se acerca el de Año Nuevo desde Viena, todo un lujo para la vista y el oído, aunque todos los años repiten las mismas piezas. Quizás es que en Viena no hay Año Nuevo y por eso repiten.  En fin dadas las fechas despidámonos en un correcto inglés: Happy Christmas y Merry New Year.  

 


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