Editorial en prensa
Por lo bonito y acertado de sus palabras reproducimos aquà el escrito aparecido recientemente en el diario de Santiago Tierras de Santiago, obra de su director:
CARTA DEL DIRECTOR
Escollos en la Fundación Foltra
JUAN SALGADO
Es fácil entender, desde el irrenunciable rigor a que invita la ciencia, que la prudencia y la cautela han de estar necesariamente presentes a la hora de validar una experiencia novedosa no afrontada antes y que supone romper viejas premisas insospechadas hasta el momento. Por decirlo de modo que se entienda, se comprende que por más que respondan a una contrastada experimentación de años, los avances que con la hormona de crecimiento está logrando el doctor Devesa en su clÃnica de Cacheiras a través de la Fundación Foltra deben seguir el sopesado paso del contraste cientÃfico, que no sabe de prisas, para elevar a categorÃa de irrefutabilidad dichos descubrimientos. Pero no es menos cierto que desde la individual y personalÃsima experiencia de pacientes y familiares, un mÃnimo avance es un mundo de posibilidades y, más que eso, esperanza para quienes la habÃan desterrado de sus vidas. Se comprenden, asÃ, las urgencias que colapsan los teléfonos de la fundación, las recomendaciones que en número creciente claman por una consulta y el desgarrado grito de gentes desesperadas en busca de un tratamiento que la praxis diaria demuestra como efectivo. Todo ello hasta una lista de espera que empieza a contarse por cuatro dÃgitos. En esa dualidad entre lo cientÃfico y lo humano, entre el rigor del laboratorio y la urgencia de la clÃnica se mueve el doctor Devesa, consciente de que no es desde la propia experimentación cientÃfica desde donde ha de combatir los más agresivos molinos de viento que acechan su trabajo, sino desde la incomprensión, cuando no intolerancia, de quienes quieren ver en su denodada tarea justamente lo que no es, una suerte de milagreo propagandÃstico que está muy lejos del ánimo y del ejercicio del investigador. Por más que no lo quieran, todavÃa quedan muchos sinsabores que pasar a estos quijotes de la Fundación Foltra, todos ellos derivados de envidias, competencias desleales y, por qué no, puntuales desilusiones en la aventura de devolver unas condiciones de vida digna a centenares de pacientes que no la tienen. Razones de legÃtimo derecho a la intimidad nos impiden aludir aquà a otras circunstancias que sin duda serÃan muy positivamente clarificadoras a la hora de valorar esa experiencia que se acomete desde Cacheiras con el máximo rigor y entrega de que es capaz un cientÃfico, pero también con la mayor humanidad a la que puede llegar un facultativo de la salud. Esa es la fuerza que le sostiene, a él y a toda su obra. Por que se funda, ya lo dijimos, en el amor y en la solidaridad. Por eso mismo resultará invencible. Muchas gracias Juan.






